sábado, 25 de febrero de 2012

2011/2012

Este año,

quiero viajes,

cada más lejanos, a lugar más recóndito - escondidos,

quiero juntarme a la tierra,

y tomarme otras culturas,

quiero chicha, pisco y grapa miel.

quiero música por todos lados,

en las reuniones, con mis amigos,

pero también en los escenarios,

quiero cantar por horas largas e interminables

de hondos remolinos

pentagramáticos.

quiero cuentos, poemas, guiones,

escribir a cuatro manos

todo lo que veo, todo lo que aprehendo,

quiero traducir la realidad para hacérmela

más translúcida.

quiero reírme en los rodajes que vienen,

solaparme en los mundos ajenos,

en los personajes extraños

que mis compañeros quieran ofrecerme.

quiero bailar. sentir mi cuerpo.

y quier aprender

a tocar el bandoneón,

y las teorías de los antiguos griegos.

quiero que nuestra casa -la tuya y la mía, amor-

siga creciendo,

tanto que tengamos que expandirnos hacia los parques,

y que lo mismo pase

con el amor.

quiero alegría,

que mi familia y mis amigos estén bien y sean felices,

que cumplan sus deseos:

de enamorarse, de educarse,

de enarbolarse, de cambiarse,

de trabajarse, de encontrarse:

quiero verlos reír.

y no soy tonto,

porque también,

quiero dinero.

Expansión

Lo más bello de que la puerta de casa esté abierta,

es el fenómeno de la expansión:

allí sucede, la disolución

de las cuatro paredes,

del techo y del suelo.

Allí,

sólo el cielo, y del otro lado,

más cielo.

La expansión es,

que los árboles sean tus plantas,

los perros callejeros tus amigos y

los transeúntes tus concubinos.

Es la revolución copernicana

de la propiedad privada,

que el reflejo en el espejo

sea más fiel que la carne y hueso.

En la expansión,

sólo el cielo,

y del otro lado,

más cielo.


La otra voz

- "Che flaco, ¿otra vez vas

a empezar con esos poemas

que hablan de la muerte, de la existencia,

el vacío, el dolor y la palabra?

Relajá hermano,

escribite otra cosa,

una de la naturaleza, el sol,

el agüita, las ranas...

Una del aire libre,

de los buenos aires.

Pensá que no te hace bien,

darle todo el día a la maquinola razonante,

dale que te dale,

te va a salir humo, man.

Se te quema, eh, y cuando hace corto...

después es el después.

No digo que nunca,

de vez en cuando está bien,

a mi también me copa un poco de

las profundidades, lo maldito, lo dificil,

el ser, el tigo y todo lo demás.

Pero un cacho nomás,

todos los días no.

Aunque tengas experiencias

de plexo profundo y hundido,

aunque te mate a golpes la nostalgia,

el nudo, la garganta,

posta que a veces es mejor,

haceme caso,

darle vuelta la página"

A veces, juro,

no sé quien me habla.

Palabrerío

Entre la palabra y yo, siempre hubo amor.

Pero no hay dudas de que hace tiempo

andamos peleados a muerte.

Pre guntador

Preguntaba aquel por la imposibilidad de las cosas,

por la lluvia azul y Mar del Plata desierta,

tonterías

preguntaba

por la vida, por la muerte,

por el ir y por venir,

cosas que nadie se animaba a preguntar,

él las preguntaba

por la sombra del zapato, el color de la madera,

el sabor de la luna, el veinteyuno de la primavera.

Por el nombre de las cosas, por el nombre de la rosa,

por el verde, por elvira, por el alba.

miles de Davis y miles de estupideces más,

preguntaba

por qué lo efímero es aún más breve,

por qué razonar el tiempo como continuidad,

por qué la historia tiene nombre propio,

todo 'por' preguntaba y nada menos,

preguntaba

y así, aquel,

se quedó

solo

preguntando,

preguntando,

preguntando,

con la ilusión de una respuesta

que le alivie el corazón.

Puñalada

Cada tanto vuelve la puñalada

a recordarme su nombre

de anacoreta, de anagrama, de analfabeta:

violenta, jocosa, profana,

me recuerda que no creo,

que poco existo, poco veo;

cada tanto vuelve, la puñalada,

y le gusta la noche,

porque dice que la luz

respeta el filo de su hoja

y lo muestra más crudo metal

que el crudo metal,

cada tanto vuelve. La puñalada

nunca erra porque ya es puñalada,

la pone colorada que le digan certera

pero se pone soberbia

sabiendo que va en serio:

que es clara y precisa, más precisa

que le fecha que la clava.

Cada tanto, vuelve, la puñalada

y me dice "vamos, vamos,

hay que correr, corra paisano",

me saca como a un okupa

y si tiene resto me pone el pie

sobre la testa.

Cada tanto vuelve, mierda puñalada,

morosa puñalada, mierda de filo y de cristal,

Cada tanto vuelvas, no vuelvas

más.

Notas preeliminares sobre Gerardo Esteban Funes

Gerardo nació en Berisso en el año 1887 y murió cuando comenzaba la primavera del 1941. Algunas de sus notas y relatos, los que sobrevivieron a la revuelta vecinal que terminó con la mayor parte de su obra en una infinita hoguera, aún son conservados por su hermana, Clara Carolina Funes.

Diarios y testimonios de la época explican que dicha reacción popular fue ocasionada tras el público conocimiento de las metáforas que simbolizaban los relatos escritos por Funes, y su gran aceptación y proliferación entre los primeros lectores.

Funes era un gran admirador de los hermanos Jakob y Wilhelm Grimm y de Hans Christian Andersen,pero estaba convencido de poder, a través de su literatura, trascender los pasos de sus maestros.

Con el alto objetivo de escribir relatos que se ajustasen tanto a las problemáticas y conflictos de adultos como de niños, desarrolló un compacto conglomerado de símbolos e imágenes que desarrollan un mundo fantástico y conmovedor.

Autor de un obra escueta y desaparecida, pero que marcó la infancia de varios niños durante mediados de la primer década del siglo XX, Funes es uno de los personajes olvidados de la literatura nacional. En los subsiguientes días nos dedicaremos a publicar algunas de las notas y testimonios que nos permitan descifrar este enigmático y apasionante ser.